Manuel perdió sus dientes superiores a muy temprana edad, y como consecuencia apenas le quedaba hueso en el maxilar. Había visitado varias clínicas pero consideraban su caso casi imposible.
En Dental Garrido hicimos un plan de tratamiento en dos fases: una primera en la que regeneramos el hueso perdido, y una segunda en la que colocamos implantes y dientes en un día. En todo momento Manuel ha sido un paciente ejemplar, y gracias al esfuerzo conjunto, ahora disfruta de una sonrisa fija, 100% funcional.
¡Gracias Manuel por iniciar este camino con nosotros!
