Ortodoncia infantil: ¿a qué edad comenzar?

A rasgos generales, se podría decir que casi el 95% de la población necesita tratamiento de ortodoncia, esto es debido a que el porcentaje de personas que tienen un alineamiento dental perfecto y que carecen de problemas funcionales es casi nula. Dicho esto, es importante acudir a un ortodoncista para que evalúe tu caso y determine si existe algún tipo de problema.


La importancia de la ortodoncia infantil

Los padres son los encargados de que los más pequeños acudan al dentista para implementar hábitos de salud oral y vigilar su desarrollo craneofacial, siendo el profesional quien determine si es necesaria la utilización de una ortodoncia infantil.

La primera visita es recomendable hacerla a partir de los seis años, así lo afirma la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), ya que a esta edad es cuando aparecen los primeros molares permanentes. Mediante una revisión sencilla se puede determinar si el desarrollo es el correcto o si pueden existir problemas y/o lesiones graves en el futuro.

Sin embargo, a partir de los cuatro años ya es posible detectar problemas de maloclusión. La causa principal son los malos hábitos e incluso cuestiones genéticas, como puede ser respirar por la boca, chuparse el dedo o haber hecho un uso excesivo del chupete.


¿Cuándo empezar con la ortodoncia infantil?

Cuando se ha realizado la primera revisión, es el ortodoncista quien indicará el tratamiento que se debe seguir, en caso de ser necesario. Si no existen problemas graves, este empezará cuando los dientes definitivos hayan reemplazado a los de leche. No existe un rango de edad exacto, ya que depende de las características de cada niño, sin embargo, está situado entre los 10 y 12 años.

El objetivo principal de la ortodoncia es que los dientes permanentes estén situados correctamente para mejorar la salud bucal. Es decir, no tiene sentido iniciar un proceso de ortodoncia si los dientes definitivos todavía no han salido.

Cabe mencionar que puede darse el caso de que el ortodoncista dé el visto bueno al tratamiento aún con los dientes de leche. ¿El motivo? Evitar que una maloclusión empeore y realizar un tratamiento ortopédico que va dirigido a modificar el crecimiento de los huesos, el maxilar o mandíbula, para prevenir que agrave con el crecimiento y poder prevenir futuros problemas.


Ortodoncia infantil: Tipos

La ortodoncia infantil utiliza diferentes aparatos, que pueden ser fijos o removibles, dependiendo del tratamiento indicado:

  • Removibles: pueden ponerse y quitarse fácilmente. Es común que estén fabricados con distintos materiales, como acrílicos, que son sujetados mediante ganchos metálicos. Su utilización más frecuente está indicada para realizar modificaciones ortopédicas, mantener espacio o comenzar un tratamiento a temprana edad. Cuantas más horas se lleven, mejor resultado ofrecerá.
  • Fijos: están fijados a los dientes. Son los más conocidos, se incluyen en este grupo los brackets, aunque dependiendo de la necesidad del paciente se pueden utilizar aparatos fijos con motivo ortopédico.
    La ortodoncia infantil no tiene una duración determinada, ya que dependerá del caso de cada paciente, aunque si es necesario se divide en dos fase, la primera se hace para actuar mientras el niño está recambiando los dientes y la segunda una vez que tiene todos sus dientes permanentes en boca. Una vez finalizado el tratamiento, se siguen realizando revisiones para comprobar que el crecimiento óseo y dental es el que se esperaba.

La infancia es la mejor edad para intervenir, debido a que los huesos aún están en crecimiento. De este modo, se pueden evitar casos en el futuro en el que la ortodoncia es muy compleja y costosa. En el peor de los casos, pueden evitarse cirugías ortognáticas que pudieron prevenirse en la edad infantil del paciente. Por estas razones, es muy importante que todos los niños acudan a un profesional para comprobar su estado.

Déjanos tu consulta

avatar
  Suscribirse  
Notificarme de
Call Now Button

Tipos de brackets